Productoras y consumidoras unidas para plantar cara al TTIP

Íñigo, a sus nueve años no sabe de tribunales ni de leyes, pero es capaz de resumir en una frase una de las claves del TTIP: “en Europa para vender un alimento, hay que demostrar que no es malo para la salud, en Estados Unidos se puede vender hasta que no se demuestre que es malo“.

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Es triste ver que lo que un niño de primaria entiende, no lo quieren entender quienes nos gobiernan. O lo entienden demasiado bien y no les importa. Cuando en la Comunidad Europea se sientan a negociar el acuerdo TTIP, el CETA o el TISA (*), están hablando de nuestra salud y nuestra alimentación, de nuestro bienestar, del agua como bien público, de servicios básicos como la educación, de derechos laborales, de justicia… y del futuro de la agricultura y la ganadería en Europa. Y se sientan a negociar en secreto, dando audiencia a los lobbies y no a la sociedad civil.

Jugar al despiste

A pesar del secretismo, los papeles del TTIP se fueron filtrando. A escala europea se crearon plataformas y redes, se multiplicaron peticiones y adhesiones para evitar su aprobación y convocar referendums, y territorios diversos empezaron a declararse libres de TTIP. En septiembre los medios anunciaban que las negociaciones quedaban paralizadas. Muchxs respiraron aliviadxs.

Pero no se puede bajar la guardia, mientras dejan reposar el TTIP, se acerca la firma del CETA, el tratado de comercio entre Europa y Canadá que, por cierto, permitirá que las multinacionales estadounidenses con filiales en Canadá demanden a los estados europeos. Por eso desde las organizaciones sociales vemos al CETA como al caballo de Troya y por eso el próximo 15 de octubre saldremos a las calles a gritar #niCETAniTTIP.

Poner cara a quienes nos dan de comer

La aplicación de los tratados de libre comercio, como el TTIP, el CETA y el TISA entra en clara oposición con la reivindicación por el derecho a la Soberanía Alimentaria que reclama el movimiento Vía Campesina, y que ha hecho suya Madrid Agroecológico. De aprobarse, cualquiera de estos tratados tendría un gran impacto sobre el sistema alimentario, dado que ponen en peligro la viabilidad de numerosas pequeñas explotaciones agrarias y ganaderas que han conseguido sobrevivir en nuestros países. Eso nos haría más vulnerables a los vaivenes del mercado y a las decisiones de grandes corporaciones. Desde la agroecología venimos defendiendo el valor de este conjunto de pequeñas unidades agrarias y sobre todo, de las iniciativas que se han lanzado con principios agroecológicos o están transitando hacia ellla.

Revindicamos su valor y pensamos que, además de las luchas para evitar la firma de los grandes tratados, es esencial reconectarnos con quienes nos dan de comer. Por eso, dentro de la campaña Lo que esconde la comida, hemos decidido dedicar unos meses a “poner cara a quienes nos dan de comer, a quienes cultivan y cuidan nuestros alimentos“. Creemos que la resistencia al sistema globalizado pasa por cuestionarnos quién controla el sistema, quién gana, quién pierde… y por recuperar la empatía hacia el agricultor/a, por reconectar consumo y producción, apostando por espacios de soberanía alimentaria, como pueden ser los grupos de consumo o los mercados de la tierra, donde cooperar y encontrarse, superando el consumismo autista del actual sistema, en el que “todos los actores que participan en la cadena, son perfectamente anónimos e invisibles”.

Nuestrxs agricultorxs también nos ponen cara

Lo mejor es que nuestras agricultoras, nuestros agricultores, tampoco nos ven como consumidoras anónimas,  lxs agricultorxs de madridagroecológico también piensan en “para quién poducen”. Juntas buscamos formas de que los alimentos ecológicos llegen a la mesa de los hogares más vulnerables, que no sigan siendo inalcanzables para las gentes precarias o excluidas del sistema productivo. Con ese objetivo, vamos tejiendo lazos entre el mundo urbano y el rural, entre porductores y consumidoras, lazos que son también foco de resistencia del bloque agroecológico ante los tratados del TIIP, CETA y TISA. Y decimos niCETAniTTIP niTISA porque tenemos otro modelo mejor, un modelo en el que cabemos todas, más respetuoso con la tierra, más sostenible y más humano, un modelo en el que productoras y consumidoras nos ponemos cara.

Fechas para la agenda

Sábado 8, domingo 9, miércoles 12_ACCIONES CAMPAÑA PON CARA A QUIEN NOS DA DE COMER_#Loqueescondelacomida – Fiestas Barrio del Pilar

Sábado 15 octubre_MANIFESTACION #NiTTIPniCETA – 18:00 De Atocha, a Cibeles

* TTIP (Trans-Atlantic Trade and Investment Partnership, Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones) es un acuerdo comercial entre Europa y Estados Unidos. CETA ( Comprehensive Economic and Trade Agreemen) el acuerdo comercial entre Europa y Canadá y TISA (Trade in Services Agreement) acuerdo entre 27 países sobre el comercio de servicios. Todos están en fase de negociación

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