Semana Campesina Contra el acaparamiento y por el acceso a la tierra

SLC17abril17

El capitalismo financiero busca imponer su lógica competitiva y depredadora sobre todos los territorios, concentrando poder y recursos cada vez en menos manos. Su modelo se ha llevado por delante no pocas culturas y colectividades, pero aún siguen en pie comunidades dispuestas a resistir y construir redes desde las que reconquistar espacios de autogobierno, como La Vía Campesina. Sus luchas y resistencias se hacen especialmente visibles con ocasión de la Semana de Lucha Campesina, que se celebra globalmente, y que este año, en Madrid, discurrió entre el día de la lucha Campesina el 17 de abril y el día de la Madre Tierra, 22 de abril  y que han estado unidos a la campaña Salva el Suelo.

Sin tierra, nada. Contra el acaparamiento de tierras

Según OXFAM, la compañía de agrocombustibles New Forest Company, ha provocado mediante el acaparamiento de tierras el desalojo forzoso de 20.000 personas en Uganda. No sucede solo en lejanos países: “Nos están echando de aquí, es nuestra forma de vida” señala una vecina de Retortillo (Salamanca) donde se han talado ya 2.500 metros cuadrados de encinar sin permiso, para construir una mina de uranio.

El acaparamiento de tierras es un fenómeno que consiste en la compra masiva de terrenos por parte de empresas, sin contar con los derechos y necesidades de las personas que habitan el territorio (las cuales suelen ser expulsadas de este), y generalmente a costa de provocar un gran impacto medioambiental.

Estas compras suelen transformar un terreno que garantizaba alimento a la población local, a un “desierto verde” de cultivos usados para agrocombustibles, para alimentar otras regiones más ricas, o con el simple propósito de especular con él.

Paradigmático es el caso de África, que en los años 70 vira su agricultura (de forma orquestada por el FMI) de una familiar, de subsistencia (pero que les permitía exportar) a una basada en las grandes propiedades, las cuales son en su práctica totalidad empresas y gobiernos extranjeros, que ha agravado hambrunas como la del Cuerno de África, y obliga a muchos países a importar alimentos básicos.

No queremos que esto ocurra, ni allí ni en ninguna parte, y por eso reivindicamos el fin de estos procesos de acaparamiento, como única forma de garantizar la soberanía alimentaria de los pueblos. Por ello, para denunciar estos y otros muchos casos y reivindicar los derechos del campesinado, el 17 de abril, nos plantamos junto con otros colectivos del movimiento agroecológico y por la soberanía alimentaria en el monumento del pueblo de Madrid a la Constitución. Un buen telón de fondo para desplegar una pancarta reivindicando la LUCHA CAMPESINA por la DIGNIDAD, los TERRITORIOS, el AGUA, la TIERRA, las SEMILLAS.

De las tomas de tierra, a los pueblos ocupados, pasando por la defensa del territorio

Las campesinas, los campesinos, la agricultura familiar es la que en la actuliadad alimenta a la humanidad, como reconoce la FAO. Un mundo sin campesinxs nos haría mucho más vulnerables, al igual que un territorio despoblado se vuelve más vulnerable. Lo sabemos y lo sabe también el poder económico… y lo aprovechan:

Esa debilidad de un territorio sin gente, la están utilizando las empresas que quieren abrir una mina de uranio en Retortillo. Ya la intentaron abrir hace 20 años, pero se encontraron con una fuerte oposición local que les hizo desisitir. Antes de irse, avisaron “volveremos en unos años, ya no seréis tantos ni tan fuertes… y haremos la mina”. Y lo han cumplido, han vuelto cuando la población ha menguado, emigrado a la ciudad, han dividido a la comunidad y han empezado a talar.

Para denunciar este y otros casos, la semana campesina se cerró el 22 de abril, con una mesa redonda y abierta, que hubo que trasladar desde la Plaza del Reina Sofía a Esta es una plaza. Tuvimos la suerte de poder escuchar, directamente de sus protagonistas, las luchas y resistencias del MST, de la Plataforma Antinuclear Salamanca, que se opone a la mina de uranio a cielo abierto en Retoritillo (ver recuadro), llegarán también pobladores de Fraguas, que llegaron a ese pueblo abandonado, lo ocuparon y con su esfuerzo y energía le dieron nueva vida y que ahora se enfrentan al desalojo y condenas. Recaban firmas y apoyos: http://fraguasrevive.blogspot.com.es Escuchamos también de la estrategia de  acoso y derribo a nuevxs pobladorxs de Casa Selba, en Huesca, también puedes firmar mostrando tu apoyo y conocer más de su trabajo y sus sueños en el blog: http://vivalaselba.wordpress.com/

Es importante traer sus voces al corazón de la capital y recordar que son ellos y ellas, allá en sus pueblos, quienes mantienen vivos los territorios de los que las urbes dependen absolutamente para su supervivencia. Son ellos y ellas quienes, con sus prácticas campesinas y su recuperar conocimientos locales, cuidan del suelo, de la tierra y de la biodiversidad cultivada y silvestre. Por eso, este año, una vez más, juntas, “recordamos sus luchas, exigimos justicia”.

 

Revuelta en Retortillo

Al oeste de la provincia de Salamanca la empresa australiana Berkeley está construyendo la única mina de uranio a cielo abierto de Europa Occidental. El establecimiento de una mina de estas características en los términos municipales de Retortillo y Villavieja de Yeltes, afectará a una zona que es parte de la Red Natura 2000, por su valor ecológico. Su construcción podría frustrar dos programas ambientales cofinanciarlos por la UE y la Junta de Castilla y León, orientados a mantener y recuperar los ríos y humedales mediterráneos, a los que se habían destinado 5 millones de euros. Las obras necesarias supondrían un destrozo irreversible, al talar miles de encinas, alcornoques y robles, de un bosque mediterráneo en un perfecto estado de conservación.

Gran parte de la población de la comarca rechaza totalmente la construcción de la mina, como demuestra la creación de dos plataformas populares en contra de la mina: Stop Uranio y Plataforma Antinuclear Salamanca y las 1.500 alegaciones presentadas al trámite de información pública realizado. Varios vecinos han denunciado que se vieron abocados a vender sus terrenos ante las amenazas de una inminente expropiación con ” justiprecios ridículos”.

A los vecinos de la comarca, les preocupa la posible contaminación del aire, la tierra y las aguas de sus ríos, que podrán perjudicar a sus cultivos, ganados y a su propia salud. En este mismo sentido estudios de investigadoras de la UCLM aseguran que “cualquier aporte de aguas procedentes de la planta y de la mina, aunque hayan pasado por un tratamiento específico, supone una seria amenaza para el estado del río Yeltes y la flora y fauna que alberga”. La vecina Portugal, cuya frontera se encuentra a escasos 40 km., ha pedido formalmente a España el envío de la declaración de impacto ambiental aprobada por la Junta de Castilla y León, ante los posibles problemas de contaminación radiológica por metales pesados
Aunque la obra ya no cuenta con la autorización del Ministerio de Industria desde el 18 de enero de 2017, a la espera del informe del Consejo de Seguridad Nuclear, en los últimos meses Berkeley ha realizado una balsa de 25.000 m2 y 16 m de profundidad para lo cual ha deforestado toda esa zona, arrancando sin permisos, entre 1.000 y 1.500 encinas centenarias, según los vecinos, si bien, la empresa las cifra en 250.

Desde el pasado martes 4 de abril la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo de la Junta de Castilla y León, ante las protestas de numerosos colectivos, ha suspendido por un período de dos meses la concesión del uso excepcional en suelo rústico para el proyecto de mina de uranio, hasta que el Ayuntamiento de Retortillo informe sobre el carácter de interés público del proyecto y las 1.500 alegaciones presentadas al trámite de alegaciones públicas del proyecto

 

 

 

 

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