Cambiar la manera en que cultivamos y nos relacionamos con la tierra es una de las esencias del movimiento agroecológico. Movimiento que integra a distintos colectivos que impulsamos cambios desde la formación. Porque como dicen en Una Huerta en el Desierto «Cada persona que aprende a cultivar regenerando el suelo está sanando una parte del planeta». Añadiríamos «cada persona que aprende… y pone en práctica lo aprendido«. Pasar de la teoría al accionar real, no es fácil. Por todo esto, nos alegra dar la bienvenida a Una Huerta en el Desierto y disfrutamos al ver cómo se enriquece el ecosistema de formación-acompañamiento en estos territorios.
La tierra necesita más personas que aprendan a cultivarla
Territorio Vivo es el programa de formación y acompañamiento online de Una Huerta en el Desierto en huerta regenerativa para proyectos colectivos. Un programa con método técnico real, acompañamiento diario y una red de proyectos que construyen y avanzan juntos.
Cuidar la tierra que nos alimenta y hacerlo en colectivo está en la base de este proyecto. Porque como explica Alejandro, cofundador de Una Huerta en el Desierto: «Creemos que la forma en que cultivamos puede devolver la salud al suelo, al territorio y al clima. Y ese cambio solo es posible si construimos un movimiento real de personas que entienden y cuidan de la tierra».

¿Para quién?
Una formación pensada para iniciativas rurales de desarrollo local, proyectos de agricultura ecológica en transición, proyectos sociales, educativos o terapéuticos donde la huerta tiene un papel relevante, huertas urbanas y comunitarias, dinamizadores de huertas comunitarias o proyectos de permacultura y diseño regenerativo del territorio
Formarse es parte del proceso, que incluye acompañamiento y la construcción de «Territorio Vivo» un espacio de intercambio y ayuda entre proyectos del ámbito agroecológico y rural. Una red real de proyectos que comparten aprendizajes y se apoyan mutuamente.
Comunidad de Madrid: aprender en todos los formatos
En este territorio, la formación se ha convertido en un campo de batalla. Hace años que insistimos en que
Formación agroecológica ¿De dónde saldrá el campesinado que nos alimente? Denunciábamos hace años que Madrid era la única comunidad (junto con Aragón) que no tenía un grado Medio en Agroecología. Tener un ciclo formativo, medio y superior, en Agroecología sería un espaldarazo importante. Pero, también es verdad que, desde el principio, hemos reivindicado la importancia de otras maneras de generar y trasmitir conocimiento. Sabemos de la importancia de tener distintos itinerarios formativos y con una transferencia de conocimiento muy pegada a la tierra y a lo que significa vivir de este trabajo. Con escuelas, con sistemas de mentoría y facilitación del aprendizaje entre iguales.
En el Consejo Alimentario Madrid Región, será uno de los temas que abordemos en otoño. ¡Animaos a participar!
